9 oct 2013

My hotel year

'I saw the stars fall from the sky 
and watched the tai lights fade away
as the sun began to witness a new day
I flew five hundred thousand miles
to find a world unlike my own
and then middle of nowhere seemed like my home...'

Hace tres años fue un día de principios y finales, o mejor dicho, finales y principios. Por un lado, terminó la espera y el largo y cansado proceso de aplicar y entrar a la maestría. Por otro, comenzó el viaje a Sheffield y lo que sería el inicio de una de las más increíbles y satisfactorias experiencias que he vivido.

Hacer la maestría fue un logro, haberla hecho en Inglaterra, un sueño de la infancia hecho realidad. Siempre recordaré con mucho cariño a todas las personas que hicieron mi año en Sheffield uno increíble, por su hospitalidad, consejos, amistad y apoyo. 

Amé viajar por Europa, sola, con viejas amigas, nuevos amigos y hasta con desconocidos, visitar amigos en otros países, comer delicioso y visitar tantos lugares y edificios que sólo conocía en fotos.

Cuando estuve allá, hubieron varias cosas que extrañé de México, pero ahora que estoy acá, recuerdo y extraño muchas cosas de allá, que nunca olvidaré!


I'm glad you were a part of my hotel year...

G

8 sept 2013

Fashionista

'Fashion is the art,
Designers are the gods,
Models play the part of angels in the dark'

El último mes, me dediqué a postear en mi cuenta de Instagram fotos de mis 'outfits' diarios, usando el hashtag real life fashion challenge, seguido de la descripción de cada supuesto fashion challenge. Muchas personas me preguntaron por qué subía las fotos y qué significaba todo lo que ponía.


Esta fue una idea que hace tiempo quería poner en práctica y que saqué de un blog de moda que sigo desde hace un par de años. Cada determinado tiempo, alguna de las bloggers hacía un reto que consistía en utilizar el mismo 'estilo' por una semana; por ejemplo, vestirse de colores neutros, brillantes o de manera monocromática. 

No es un secreto que cada persona tiene un estilo de vestir que refleja su personalidad. Perfectamente podría describir la forma en que se visten muchas de mis amigas, que tienen un estilo que las define; hay quieres se visten de manera conservadora y quienes son más fashion forward. Yo no soy fan de la moda, y muy rara vez la sigo. Considero que mi estilo es MUY casual y poco formal en ocasiones; en mi closet abundan los jeans y las polos y graphic tees, pero a medida que me hago mayor, se ha vuelto necesario darle otro giro a mi estilo

Por lo anterior, me puse como meta cumplir con un reto cada día, durante aproximadamente un mes; al final del mes, habría cumplido cada reto cuatro veces, que era básicamente el reto del blog, sólo que en lugar de usar el mismo estilo una semana, yo usé 7 estilos diferentes a lo largo de 4 semanas, más o menos.











Llevar a cabo estos retos me hizo darme cuenta de la versatilidad que tienen algunas piezas de ropa; nunca antes hubiera pensado usar un vestido de forma diferente o combinar unas cosas con otras; también me permitió entender qué me funciona y qué no (el verde puede ser mi color favorito, pero el look de la rana René no me va). 

Aunque divertido, es más complejo de lo que pareciera armar los conjuntos que forman cada estilo, tratar de no repetir o que las cosas se vean muy similares... Lo más difícil fue los monocromáticos, lo más fácil los neutros y lo más versátil es sin duda el uniform project; tambien de repente era dificil evitar que un reto se cruzara con otro. Al final del día, fue un buen experimento que ahora más que eso, se vuelve parte de mi rutina, y me deja muchas cosas, como que hay más que jeans en mi guardarropa.

Fashionista, how do you look?

G





















15 ago 2013

High school never ends

'Four years you think for sure
that's all you've got to endure
all the total dicks, all the stuck up chicks
so superficial, so immature...
Then when you graduate
you take a look around and you say hey wait!
this is the same as where I just came from
I thought it was over, aw, that's just great...

The whole damn world is just as obsessed
With who’s the best dressed and who’s having sex
Who’s got the money, who gets the honeys
Who’s kind of cute and who’s just a mess
And I still don’t have the right look
And I still have the same four friends
And I’m pretty much the same I was back then
High school never ends'

Desde que escuché esta canción el concepto me fascinó. No pude encontrar algo más verídico que todo lo que dice la letra. De la prepa a la vida real, lo único que cambia son las caras, los nombres y las modas.

Pero hablando en un sentido más figurado, y la verdadera razón por la que me dieron ganas de hacer este post (al menos hasta el día de ayer), es porque hace unas semanas me reencontré con una amiga de toda la vida. Aunque estudiamos la universidad en diferentes estados y ahora vivimos en distintos continentes, cenamos rico y hablamos seis horas sin parar, como si al otro día yo no tuviera que ir a trabajar o ella a un desayuno con otra amiga. Fue como si nos hubiéramos visto el día anterior.

Lo más curioso de todo fue algo que me dijo, que alguien le dijo, de alguien más. Un chisme de una persona que fue muy cercana a ambas hace muchos años (en la prepa), y con quien hasta la fecha, en especial hace un par de años, mantengo una buena relación. No podía creer lo que me dijo… me cuesta trabajo comprender que haya personas que sigan sintiendo que viven en el pasado, que no han pasado los años y especialmente que no me den suficiente crédito como para pensar que no he seguido adelante con mi vida, sólo porque ellos tienen los mismos amigos y viven en el mismo sitio. Es verdad que para algunas personas, la prepa nunca termina.

Ahora bien, hablando en un sentido más literal, no había tenido oportunidad de reflexionar sobre esto hasta eventos ocurridos recientemente. Me pasó como cuando Ted le dice a Marshall que cuando Lily mastica hace mucho ruido... entonces suena un cristal rompiéndose y se rompe el encanto, desde ese momento Marshall nota más que nunca lo ruidosa que es Lily al masticar. No es que antes no me hubiera percatado de varias cosas, pero ahora parece ser todo lo que noto...

A donde sea que uno vaya, habrá los famosos "high school cliques". Aunque en la vida real no se trata de atletas, porristas, geeks y freaks, en la vida real sí existen esas niñas que llegan en la mañana y no te dan los buenos días, se organizan para ir a comer juntas y no te invitan o que se refieren unas a las otras con nombres de aprecio, mientras que a ti no te voltean ni a ver cuando les diriges la palabra. Por otro lado están los niños que son los amiguitos de esas niñas, que comparten bromas con ellas, que las invitan "a jugar" y que, como comparten amigos en común, salen juntos todo el tiempo, por supuesto sin ti. Están también los niños y niñas que son amables y educados, a diferencia de los anteriores, y que tampoco pertenecen a la "élite". Los que si bien no te invitan con ellos a salir todo el tiempo, de vez en cuando te invitan a jugar o a comer y te preguntan cómo estás cuando no te ven bien, porque les interesa genuinamente. 

Son "códigos" de género, dicen, pero en mi opinión son chingaderas, son majaderías. No está bien que una niña que baile súper bien, no pueda entrar al equipo de porristas porque las porristas no la quieren. Tampoco está bien que una de las porristas meta a su hermana arrítmica al equipo, porque es su hermana y sí le cae bien a las demás. Bueno, es la prepa, así son las niñas. ¿códigos de género? ¿inmadurez? Pero en la vida real pasa lo mismo. Dicen en las películas que "it’s high school, it gets better" y tal vez sea cierto hasta cierto punto, pero en mi experiencia y hoy tengo más claro que nunca que como dice Bowling for soup, high school never ends.


High school

Real life

2 ago 2013

Experience

'Experience, is only what you make it,
 You live forever but you never know...'

Como algunos saben, desde agosto del año pasado doy clases en la licenciatura de arquitectura en una universidad en Cuernavaca. Desde que hice la maestría, dar clases era una idea que me atraía, aunque nunca creí que fuera a ocurrir tan rápido y repentinamente para mí.

Por abril-mayo del 2012 un amigo que trabajaba en dicha universidad me preguntó si en algún momento me gustaría dar clases, a lo que respondí que sí. Pasaron varios meses y no tuve más noticias del asunto. Un día, de la nada, me envió un mensaje preguntando si todavía me interesaba porque tenían una vacante; me comunicó con quien debía hablar y al otro día iba en camino a las 7 de la mañana a Cuernavaca para entrevistarme con el director de carrera y el del departamento. El resto es historia.

Dicen que las cosas buenas toman tiempo, pero las cosas realmente grandiosas ocurren en un parpadeo, y así fue esto para mí. Fue complicado el proceso por tratarse de tal institución, y en su momento me cuestioné si valía la pena todo: los desvelos, las desmañanadas, los gastos, los procesos burocráticos… Una año más tarde puedo decir con convicción que sí. En primer lugar, porque finalmente obtuve mi título de maestría, que allí me solicitaban y no había recibido; en segundo, porque dar clases te obliga a estar “updated” y es enriquecedor, además de que aprendes muchísimo en el proceso; en tercer lugar, porque poco a poco van surgiendo mejores oportunidades, sin mencionar que tener tal chamba en el CV, no pasa desapercibida.

Siempre pensé que mi primer trabajo como profesora sería en la universidad donde estudié en Veracruz. Mi entonces director de carrera me había ofrecido incorporarme con ellos al término de mi maestría, lo que no ocurrió por cambios de departamento. Ayer por la mañana recibí un correo de la bolsa de trabajo de mi universidad, donde solicitaban un profesor para dar una materia, la primera que dí en Cuernavaca, a nivel bachillerato. No pude evitar responder al correo cuando leí los requisitos para el puesto: Hombre y con dos años de experiencia docente.

Si bien es cierto que hay más arquitectos hombres que mujeres, ¿por qué limitar el campo de trabajo para las que habemos? Por otro lado, pedir dos años de experiencia docente lo entiendo, pero si todo el mundo pidiera experiencia de docente para contratar, ¿cómo empezaríamos a adquirir esa experiencia? Si me la hubieran pedido, no me habrían contratado porque no la tenía. Y ahora, mi universidad no me puede dar trabajo porque apenas tengo un año dando clases… Sin embargo, a diferencia de la universidad donde sí doy clases, en ésta no piden como requisito que el profesor tenga una maestría. Entonces ¿qué es más importante?

¿Experiencia o maestría? Si yo no hubiera hecho una maestría, no me habrían contratado en Cuernavaca, aunque tuviera cinco años dando clases. Aunque tengo maestría, no me contratarían en Veracruz, porque no tengo experiencia. Es algo demasiado arbitrario y que personalmente veo mal. Siempre dicen que los jóvenes son el futuro, que hay que darles oportunidades, y entonces pasan cosas como ésta.

Un arquitecto puede tener toda la experiencia del mundo y saber muchísimo, pero esto no implica necesariamente que pueda ser un buen maestro. Un arquitecto puede tener maestría y tampoco por eso es automáticamente alguien que sabe más o alguien que puede enseñar. A veces sólo hay que ser más abiertos de mente y tener un poco de fé en las personas. Nunca sabemos quién nos puede sorprender, y después de todo, para eso están las evaluaciones de los alumnos.





23 may 2013

A place in this world

'I don't know what I want, so don't ask me
Cause I'm still trying to figure it out
Don't know what's down this road, I'm just walking
Trying to see through the rain coming down
I'm alone, on my own, and that's all I know
I'll be strong, I'll be wrong, oh but life goes on...'

Como en Instagram se usa el hashtag 'throwback thursday', hoy es un día de recuerdos, de reflexionar en el pasado, y mi pasado, no sé cómo ni por qué, salió a la luz hoy, o bien, reapareció en el newsfeed de Facebook.

En abril del 2010 escribí una nota sobre ser agradecidos (pueden leerla aquí), después de haber pasado por un mal momento. Si les da flojera leer la nota, básicamente habla de que aun cuando hay cosas que nos dan tristeza, tenemos que pensar que a pesar de ellas, también hay cosas que nos dan felicidad, cosas por las cuales estar agradecidos... 

Pero más que hablar sobre estar agradecidos por lo que tenemos, haber leído esa nota justo hoy, tres años, un mes y 13 días después de haberla escrito, me hizo pensar mucho en algo que siempre me digo y repito en casi todo lo que escribo: 'todo pasa por algo'. El día que recibí mi carta de 'gracias por participar, better luck next time' de cierta universidad en Estados Unidos, fue muy triste, tristeza que el otro sobre del que habla la nota arriba mencionada, me ayudó a sobrellevar. 

Little did I know que exactamente un mes y 11 días después (no soy una freak, lo recuerdo porque fue el día del aniversario de mis padres, hace 3 años y 2 días), me llegaría la tan esperada carta, la que no me agradecía por participar, sino la que me invitaba a unirme a su gran familia, nada más y nada menos que una de las mejores escuelas de arquitectura del Reino Unido.

Debo admitir que aplicar a esa escuela no fue mi primer opción. Me dejé llevar por la ilusión y el glamour de una ciudad que nunca duerme, donde hay teatro, arquitectura, diversidad cultural y muchos turistas, una ciudad que me enamoró en el verano del 2008. Me pregunto si de haber sido aceptada para ser parte de la elite que puede presumir de haber estudiado su maestría en Columbia, habría aplicado a mi ahora ex universidad en Sheffield, Inglaterra, y creo que la respuesta es no... 

Bien lo he dicho, a veces en la búsqueda de un sueño encuentras otro que no sabías que tenías... y eso fue para mí estudiar en Inglaterra. Si me hubieran aceptado en Columbia, no habría pasado Navidad en Madrid con mis amigas de la primaria, ni año nuevo en San Sebastián con mi amigo de Disney. Tampoco habría recibido a dos amigos en Sheffield y mucho menos viajado en el verano a Irlanda, Francia o hecho un taller de Verano en Venecia. No hubiera conocido a tantas personas maravillosas, no iría a dos bodas próximamente, y probablemente no daría clases en el TEC de Monterrey.*

Ahora bien, seguramente hubiera conocido a otras personas igual de maravillosas... no habría ido a Europa durante el año, pero seguro habría ahorrado mucho dinero. Posiblemente habría venido a México al menos en una ocasión y de haber estado tan cerca, mi novio podría haberme visitado y no habríamos estado separados un año.

Sin embargo... la manera en que las cosas resultaron no estuvo mal para nada. Las cosas siempre tienen una manera de funcionar... Es como cuando tienes entrega y pasas horas trabajando hasta que ya no puedes y te duermes... despiertas y sigues trabajando, llegas a la entrega JUSTO a tiempo y piensas... si me hubiera despertado 5 minutos después, no habría acabado. Pero no lo hiciste, te despertaste en el tiempo necesario para acabar... las cosas funcionaron. No sé quién dijo que al final, todo estaría bien y si las cosas no están bien, entonces no es el final...

Para mí, las cosas resultaron bastante bien. Si bien pasé malos ratos abriendo sobres con respuestas negativas, a su tiempo, llegó el sobre que era el correcto para mí. Pasó lo que tenía que pasar y haber vivido todo lo malo, lo complicado y lo triste, valió la pena totalmente porque lo que viví ese año fuera, estudiando, conociendo gente y lugares, no lo cambiaría por nada, no por idas al teatro, visitas a edificios o dinero para ir de compras en la quinta avenida.

*En Sheffield conocí a dos muy buenos amigos, Christian y Carlos. Christian se casa en julio y Carlos en noviembre. Gracias a Carlos, ya tengo dos semestres dando clases en el Tec de Monterrey, Campus Cuernavaca. Gracias a Christian, nunca dejo de soñar.

'I'm just a girl trying to find a place in this world'

G